Tengo a mi alrededor un vacío
un espacio de extrañar que lleva tu nombre.
Mis manos gritan la ausencia de tus dedos
y mis ojos extrañan tus miradas.
Mi corazón busca desesperado su compañero
La cama es un desierto helado
Me recreo en los instantes que compartimos
Y sólo puedo pensar en que me faltas
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